Una jovencita con ojos azules muy grandes, que además está completamente desnuda. La flaquita deja ver su atractivo en todos los sentidos, sus tetas pequeñas y ese coño depilado que es innegable que a todos terminara por gustar. Es la belleza de la inocencia a los 18 años.
Porque no hay mejor edad para verse inocente e ingenua, que ciertamente el sentido común dice que no es así, pero no hay que creerle al sentido común aunque diga la verdad, lo que nos importa son las cosas morbosas que nos podemos imaginar que le hacemos a esta chica mientras tiene las piernas abiertas.
Lo demás se puede tomar como subjetivo, aunque ella sea más lista que nosotros, estamos dispuestos a pensar que necesita ser protegidas por nosotros y a cambio de eso, nos dará su amor incondicional. Ese que resultara en que nosotros la podamos follar todos los días.